La imagen se repite en diferentes capitales. Ciudadanos libres, preocupados por la deriva partitocrática de la política nacional y dispuestos a buscar una alternativa que frene el despropósito caciquil vigente, se acercan a escuchar un mensaje de renovación, de valentía y, ante todo, racional e igualitario. Hay jóvenes, señoras de pelo corto y ancianas de visón, hombres canosos, algún escéptico y, sobre todo, gente ataviada con bufandas. Las condiciones climáticas invernales hacen imprescindible esta prenda, pero su significado simbólico es el que deseo destacar. Pues son gentes que asisten a escuchar a Rosa Díez y las propuestas de UPyD.
Cuando alguien rompe con un pasado corrompedor y tiene el suficiente arrojo como para emprender un proyecto dignificante, la soledad puede palparse. Soledad ante unos bancos que desconfían de la viabilidad de la renovación política española, ante unos medios de comunicación que dan la espalda a una fuerza ideológica emergente, ante un PP y PSOE que ven peligrar su dictadura, ante el miedo que genera un acto heroico y ante el rechazo de los que llevan anclados en el poder treinta años gracias a un bipartidismo impuesto a base de deseducación y supuesta democracia escondida bajo intereses más polutos.
Al llegar a la sala, los ciudadanos descubren un ambiente más bien cálido, penetrando en todos ellos la sensación de estar ante un momento histórico. Como sucede en todos los sistemas parlamentarios, el desgaste y corrupción de la clase política hace emerger ideas renovadoras de nuevos grupos de presión que pueden relanzar el debate político, anclado en memorias y mentiras. Está naciendo un partido compuesto por ciudadanos que renuncian a su tiempo y dinero por unos ideales que sin duda dotarán de más dinamismo a la sociedad española ante los nuevos paradigmas globalizadores.
No hay que tener, “atrévete a pensar” diría Kant, pues la sociedad española no tendrá miedo a la hora de apostar por el sentido común que tanto falta en la España del negro o el blanco. Cojan su bufanda, también existe el rosa.
Cuando alguien rompe con un pasado corrompedor y tiene el suficiente arrojo como para emprender un proyecto dignificante, la soledad puede palparse. Soledad ante unos bancos que desconfían de la viabilidad de la renovación política española, ante unos medios de comunicación que dan la espalda a una fuerza ideológica emergente, ante un PP y PSOE que ven peligrar su dictadura, ante el miedo que genera un acto heroico y ante el rechazo de los que llevan anclados en el poder treinta años gracias a un bipartidismo impuesto a base de deseducación y supuesta democracia escondida bajo intereses más polutos.
Al llegar a la sala, los ciudadanos descubren un ambiente más bien cálido, penetrando en todos ellos la sensación de estar ante un momento histórico. Como sucede en todos los sistemas parlamentarios, el desgaste y corrupción de la clase política hace emerger ideas renovadoras de nuevos grupos de presión que pueden relanzar el debate político, anclado en memorias y mentiras. Está naciendo un partido compuesto por ciudadanos que renuncian a su tiempo y dinero por unos ideales que sin duda dotarán de más dinamismo a la sociedad española ante los nuevos paradigmas globalizadores.
No hay que tener, “atrévete a pensar” diría Kant, pues la sociedad española no tendrá miedo a la hora de apostar por el sentido común que tanto falta en la España del negro o el blanco. Cojan su bufanda, también existe el rosa.
1 comentarios:
qué pasa césar!
bueno, primero decirte que os deseo lo mejor en las elecciones, siempre que eso supongo que le quitáis diputados al pp o a grupos políticos similares, y en segundo lugar... cambia el enlace a mi blog, que es http://victorcorchado.blogspot.com ciao bello
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